No te hagas estas 7 preguntas para fidelizar

Si preguntáramos a diferentes personas qué es la fidelidad, recibiríamos respuestas muy distintas.  Yo lo he hecho y cada uno lo define de una manera, pero algo sí se mantiene: la fidelidad tiene que ver con un compromiso que adquieres con alguien que, en un momento determinado, te hace una promesa que te convence. Y, mirándolo desde el otro lado, para que ese alguien se quede, es decir, para fidelizar, más te vale poner tu granito de arena diario para que la “llama” no se apague. Eso implica no solo cumplir con el compromiso prometido sino también proponer cosas nuevas.

Ahora vamos a aplicar esto mismo a nuestro proyecto: tienes una idea de negocio y ofreces una solución que satisface el deseo de un determinado grupo de personas y se lo cuentas (si no das a conocer lo que ofreces ¿ellos cómo van a saberlo?). Pero, además, el ser humano va mucho más allá, y no solo se trata de satisfacer deseos sino de hacerlo con nota, ofreciendo una experiencia. Una vez consigues que así se perciba en tu proyecto, seguro que has conseguido enganchar y, ¡ay amigo! estás en un punto de no retorno. Si quieres que permanezcan a tu lado debes comprometerte no solo a mantener lo que has contado a tu cliente, o lo que ya ha probado, sino a mejorarlo e innovar. Así que ¡a ponernos las pilas!

¿Qué solución ofreces?

¿A quién ayudas a satisfacer su deseo?

¿Cómo y dónde lo cuentas?

¿Eres capaz de dejar huella?

¿Cómo vas a mantener tu promesa?

¿Qué vas a hacer para mejorarla?

¿De qué forma crees que podrías innovar?

Todas estas son preguntas que seguro que, de una manera u otra, te suenan y sobre las que habrás leído recomendaciones en uno y otro lugar pero, como mi apuesta es poner mi granito de arena para que hagamos las cosas de forma distinta, te propongo que no respondas a ninguna hasta que no reserves un hueco en tu agenda para reflexionar sobre:

¿Quién eres?

¿En qué eres bueno?

¿Cómo puedes dejar huella desde lo anterior?

En definitiva, encuentra eso que solo tú tienes y que te hace diferente. Hazlo desde un espacio que te inspire, busca la desconexión y dedícate ese tiempo. ¡Aquí sí empieza tu estrategia de fidelización!

Una vez lo tengas claro, piensa cómo puedes incluir valor en tu proyecto desde tu esencia y en la diversidad. Sería aburridísimo que todos fuéramos iguales, calcados, ¡no dejaríamos ningún recuerdo! ¡Imagínate! Si todos ofreciéramos las mismas soluciones ¿qué más nos daría uno que otro? Así que, ¡vayamos más allá! No seamos tan comunes, ni eligiendo ni aportando, salgamos de nuestra zona de confort y ofrezcamos cosas diferentes; innovemos, pero desde dentro ¡esa es la primera de las innovaciones en las que tenemos que centrarnos, y la más sencilla porque va con nosotros! Así que, no esperes más y…

¡Empieza a fidelizar trabajando tu esencia y saliendo de tu zona de confort! Clic para tuitear

Sí, muchas veces, hacer marketing solo consiste en un reflejo de lo personal. Piénsalo bien ¿a quién elegirías: a quien te escucha para saber qué es lo que buscas y cómo puede ayudarte a conseguirlo, o a quien simplemente está ahí porque os habéis encontrado? El primero se queda, el segundo es fácil que se vaya, y muchas veces para no volver.

Y dirás, bueno, hay matices y así es, y de ello seguiremos hablando en los próximos post pero, por ahora, me encantaría saber qué es para ti la fidelidad, ya sea en lo personal o en lo profesional, ¿te animas a contarlo en los comentarios?

2 Comentario
  • Sandra Ontiveros
    Publicado a las 23:11h, 08 junio

    La fidelización es algo muy complicado en el ámbito industrial en el que yo trabajo. En ocasiones, para los clientes el seguir con nosotros solo depende de que les estemos ofreciendo el mejor precio, y pareciera que para ellos la calidad no fuera tan importante.
    Me gusta la idea de salir de la zona de confort y buscar una verdadera fidelización a partir de ofrecer en lo que soy mejor. Sera una tarea muy estimulante poder transmitir esto a mis clientes. Me gusta el reto!

    • Soy Emoworker
      Publicado a las 11:30h, 09 junio

      Hola Sandra,
      Desde mi punto de vista, el precio no puede ser nunca una herramienta de fidelización. Si un cliente solo nos contrata por el precio, estamos vendidos, y no dudará nunca en marcharse con quien mejore nuestra oferta. El precio se fija en función de muchos factores que influyen en el negocio, y si decidimos tirar los precios, para captar más clientes, estamos también arriesgando la sostenibilidad de nuestro proyecto. Por lo tanto, posicionarse en el mercado, es decir, ofrecer esa razón por la que deben comprarte a ti y no a la competencia, por el precio siempre es un riesgo. Como decía en el post, si empezamos por buscar la diferencia en nuestra esencia y apostamos por hacer las cosas de forma diferente a como lo hace el resto, estaremos dando pasos hacia delante en la fidelización ¿no crees?
      Y, por último, hablas de transmitir esto a tus clientes pero no te olvides de implicar también a tus empleados como parte fundamental del proceso de fidelización.
      ¡Genial que sientas estimulante este reto, a por ello! ¡me encantaría conocer los avances!
      Besos