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¡Señales de alarma! Necesitas un rebranding

¡Vamos a avanzar unos pasos más en el tema del branding!

Llevamos semanas hablando de la importancia de construir nuestra marca. También de cómo hacer que ésta sea una marca con alma para lograr el recuerdo de quienes se encuentran con ella.

¡Ha llegado el momento de la revisión!

Ese momento en el que ya avanzaste en esa labor de construcción pero que, al ser un proceso vivo en el tiempo, detectas que hay algunas cuestiones que están reclamando tu atención.

¡Presta atención porque en este post, Valentina Musumeci, nos ayuda a saber qué hacer en una situación de alarma de branding!

Valentina Musumeci

Valentina es diseñadora gráfica, experta en diseño de imagen corporativa. Ayuda a negocios artesanos y pequeñas marcas de diseño a crecer y triunfar gracias a una estrategia de branding efectiva.

¡Adelante!


(Post escrito por Valentina Musumeci)

¡Señales de alarma! Necesitas un rebranding

Antes de nada quiero dar las gracias a Amaya por haberme brindado la oportunidad de escribir en su blog y así aportarte un poco más de luz sobre el branding.

A lo largo de este mes habrás podido aprender un montón sobre este tema, del que se está hablando tanto últimamente. Hoy mi intención es ayudarte a conocer y entender una fase un poco más avanzada del proceso de branding. Quiero que reconozcas todas las señales que te están avisando de que lo que necesitas ahora mismo es refrescar tu imagen de marca, o sea: hacer un rebranding.

Fuera miedos

Para empezar quiero aclarar una cosa. No tengas miedo a cambiar de rumbo, cambiar de logo, repensar toda tu estrategia.

Hoy en día es impensable la idea de que un negocio se quede siempre igual durante décadas. Los tiempos cambian muy rápido, las tecnologías avanzan a una velocidad impresionante y las necesidades de nuestros clientes, por supuesto, evolucionan en consonancia con la evolución de los tiempos. Así que, si después de haber leído este post, te sientes identificada, simplemente toca ponerse manos a la obra.

Yo misma llevo en este proceso un buen tiempo largo. He tomado la decisión de pararlo todo para cambiar de rumbo porque veía que, tal y como estaba haciendo las cosas, no iba a ir muy lejos. Así que decidí seguir a rajatabla esta frase:

Si quieres algo distinto, no hagas siempre lo mismo. Clic para tuitear

No recuerdo el autor, pero me parece súper efectiva y muy apropiada para el tema que vamos a tratar hoy.

También te digo, el proceso de un rebranding no es ni fácil ni corto.

Yo estoy comprobando que me está enfrentando a mil millones de miedos e inseguridades que pensaba que tenía más que superados. Pero no, para nada. Hay días en los que la sensación de frustración es muy grande y otros días en los que la satisfacción de ver la luz al final del túnel es enorme. Así como lo ves, una constante montaña rusa.

Pero a pesar de sus dificultades, es un proceso por el que merece la pena pasar, ya que después los resultados pueden ser increíbles. Sé de emprendedoras que han conseguido triplicar su facturación sólo por haber decidido hacer un rebranding en sus negocios. Bastante efectivo ¿verdad?

¿Para quién es este post?

Este post es para ti si tienes un negocio ya en marcha y funcionando desde hace tiempo y tienes algunas dudas y sensaciones de incomodidad respecto a tu branding e imagen de marca.

Si alguna vez has vivido alguna de las situaciones que voy a describir aquí abajo, debes plantearte muy seriamente hacer un rebranding. Préstale atención a estas señales, porque nunca fallan.

Yo por supuesto las he vivido todas y como siempre hago, hablo desde mi propia experiencia. Así que por cada señal te doy un consejo y te cuento que es lo que he hecho yo cada vez que me he topado con estos pequeños obstáculos. Espero que disfrutes y que tomes nota todo lo que puedas.

Señal 1: cuando alguien te pregunta a qué te dedicas, cambias de tema porque te da vergüenza 

Lo último que deberías sentir hacia tu negocio es vergüenza o inseguridad. Es tu creación, algo por el que no has dormido muchas noches y por el que has sentido una ilusión inmensa. No es ninguna exageración si comparo tu negocio con un bebé, ¿verdad? Por ello, tal y como nunca te avergonzarias de tu bebé, si sientes vergüenza al enseñar tu web o al describir lo que haces, esto quiere decir que algo no cuadra.

Tu negocio ha cambiado o, al contrario, tú has cambiado respecto a cuando montaste tu negocio al principio. O puede sencillamente que los tiempos hayan cambiado y tu negocio se haya quedado estancado. Sea lo que sea, es hora de replantear tu estrategia, preguntarte si el público al que te diriges es tu cliente ideal y si no es así, hacer un estudio y cambiar lo que haga falta.

Mi experiencia:

A mi esto me ha pasado dos veces. La primera, con mi antiguo negocio artesanal y la segunda con mi actual negocio digital.

Cuando empecé a darme cuenta de que no quería enseñar mi web de artesanía Manu Macrame, porque no me sentía segura de mi misma, e incluso me daba vergüenza, supe que era hora de decidir si quería dedicarme a ello al 100% o no. Y como te imaginarás, decidí dejarlo de lado y dedicarme a algo que se hacer mucho mejor y que disfruto más: el diseño gráfico y la imagen de marca.

La segunda vez me ha sucedido hace unos meses, cuando iba a eventos de networking con otros emprendedores y me preguntaban qué tal iba con mi actual negocio. La sensación de inseguridad me invadía, porque veía que había cosas que no cuadraban. Por ello decidí pararlo todo el tiempo que hiciera falta, para dedicarme a pensar a quién me quiero dirigir, y quién puede ser mi cliente ideal con el que me gustaría trabajar. ¡Y en ello sigo!

No es fácil, pero no me arrepiento de haber parado. Prefiero hacer las cosas con calma y bien, que con prisa y mal.

Señal 2: todas las veces que entras a tu web te sientes incómoda

Si cada vez que entras a tu web, sientes esta incomodidad que te está diciendo que no te gusta nada lo que ves, pues es otra señal a la que le tendrías que hacer caso pero ¡ya!

Puede ser que tu subconsciente te esté avisando de que esta web ya no te representa, o que se ha quedado obsoleta, y te enamoras mucho más rápido de las webs ajenas que de la tuya.

Hazle caso a esta señal, ponte manos a la obra y haz los cambios que creas necesarios. Si solo son pequeños cambios de la web o directamente un cambio de estrategia de branding.

Mi experiencia:

Mi web me gusta, pero no me cuadra mucho la elección de los colores que hice. Creo que atrae a un público que no encaja al 100% con mis valores y necesidades. Por ello, estoy definiendo a quién dirigirme, para después hacer un repaso de mi paleta cromática en la web y cambiarla.

Señal 3: sientes que el nombre de tu marca pertenece a otra época

Sí, en esto también hay modas para qué negarlo.

Hace unos años estaba muy de moda tener una empresa unipersonal, con un nombre super técnico y corporativo, desde la cual hablabas en plural para demostrar que eras tan profesional como una empresa con muchos empleados. Se ha comprobado que esta estrategia no sirve para nada y solo contribuye a alimentar la desconfianza de todo lo que se ve por internet.

La tendencia de los tiempos actuales es precisamente la contraria. Trabajar la marca personal bajo el nombre propio, hablar desde la autenticidad y la transparencia, todo para conectar desde un nivel mucho más profundo con nuestros clientes.

Si ya sabes todo esto, y ves que el nombre de tu empresa no encaja con estas necesidades, pues… ¡hay que cambiarlo!

Y ¡no tengas miedo en hacerlo! No te fijes en ejemplos como Coca Cola que nunca ha cambiado ni su nombre ni su logo. Es otro tipo de empresa con la que nadie de nosotras puede ni debe compararse.

Si decides cambiar tu nombre, sencillamente encárgate de hacérselo saber a tus seguidores, subscriptores, lectores y clientes. Sé pesada si hace falta, para que nadie se pierda al darse cuenta del cambio. Y después, ¡adelante!

Mi experiencia:

Es lo que he vivido yo con mi marca Manu Macrame. Elegí un nombre que me encasillaba en una técnica muy concreta. En el momento en el que decidí explorar otras técnicas como el punto y el ganchillo me sentí muy a disgusto. Por esta razón, cuando decidí apostar por mi proyecto de diseño, decidí hacerlo bajo mi nombre y apellido.

Con esto no quiero decir que esta debe ser tu decisión. Puedes también apostar por un nombre inventado o corporativo. Pero elígelo con cuidado, y antes de tomar la decisión, pregunta a tu entorno qué sensaciones les inspira.

Señal 4: observas a tu competencia, y sientes envidia

I’m sorry my friend, pero esta es una señal muy clara de inseguridad.

Lo que deberías de sentir al ver tu competencia, es admiración, inspiración e incluso ganas de colaborar juntos. Si sientes envidia es que no estás viendo las cosas con la perspectiva correcta. A lo mejor no estás pensando que esta persona lleva mucho más tiempo que tú en el mercado y por ello está en una fase mucho más adelantada. O que tiene muchos colaboradores que le hacen la vida más fácil…

Hay mil millones de factores que en vez de envidiar, deberías de anotar y tomar como ejemplos. Por ejemplo: si ves que tu competidor ha renovado su imagen de marca con la ayuda de un diseñador, en vez de pensar en hacerlo tú todo, como hiciste al principio, tómate en serio la idea de delegar y encargar el diseño de tu marca a un profesional. ¡Un dolor de cabeza menos!

Mi experiencia:

Por supuesto yo también he tenido varios momentos en los que me consumía en la frustración y envidia hacia los demás. Me preguntaba cómo era posible que a esta persona se le hubiera ocurrido esta idea tan genial y a mi no. Lo que no tenía en cuenta es que esta persona antes de tener esta idea genial, había tenido otras 12532 malas. Esta vivencia la he experimentado mucho durante mi época con Manu Macrame. Viéndolo con perspectiva, creo que esto me pasaba porque no me rodeaba de compañeros de profesión, no me formaba y pretendía hacerlo todo sola.

Desde que he decidido tomarme en serio mi negocio digital con valentinamusumeci.com, lo primero que he hecho ha sido formarme y rodearme de compañeros que habían pasado, o estaban pasando, por el mismo proceso. Así he aprendido muchísimo de sus vivencias y sus historias, y en vez de sentir envidia siento profunda admiración. Y lo mejor de todo, es que sé que cuento al 100% con su apoyo y ayuda. ¿No es esto maravilloso?

Señal 5: sientes que no congenias con tu público objetivo

Después de varios años trabajando con tus clientes te das cuenta de que en vez de darte la libertad que esperabas, se han convertido en tus jefes. De ellos dependen tus días de vacaciones y tu libertad. Así que has despedido tu anterior jefe de la empresa donde trabajabas, para depender de otros nuevos mil jefes más. Supongo que esto no es lo que esperabas, ¿verdad?

Si ves que está pasando justo lo que no querías, si te das cuenta de que te estás quemando y no estás disfrutando con tu trabajo, es hora de replantearlo todo.

Define quién quieres que sea tu cliente ideal y cambia toda tu imagen y comunicación para llegar y conectar con él/ella.

Mi experiencia:

Esta señal la he vivido al empezar con valentinamusumeci.com. Me llegaban muchas solicitudes de todo tipo y a todas decía que sí. El resultado es que me he cruzado con todo tipo de cliente, muchos tóxicos que realmente no encajaban con mi forma de trabajar ni con mis valores.

He tenido que aprender a decir no, y sólo centrarme en buscar clientes con los que de verdad disfruto trabajando. Juliana con su marca de bolsos Xianna es una de mis clientes ideales con las que me lo paso genial trabajando.

Señal 6: ves que no hay coherencia entre tu discurso y tu imagen

Esta es una señal clara de que tu imagen no ha crecido al mismo ritmo que tú como persona. Si ves que tu tono, tus discursos, tus mensajes y tus llamadas a la acción ya no tienen que ver con el feeling que desprende tu imagen de marca, por supuesto, es otra señal más a la que le tienes que hacer caso para tomarte en serio la idea de hacer un rebranding.

Mi experiencia:

Es algo por lo que estoy pasando ahora mismo. Siento que mi imagen no comunica lo mismo que mis textos y mis artículos del blog. Pero la buena noticia es que estoy en el proceso de solucionar este aspecto para conseguir una imagen 100% coherente con mis valores, que consiga conectar con mi verdadero cliente ideal.

Bueno, hasta aquí ha llegado mi reflexión de hoy. Espero que te haya ayudado y que haya despertado en ti las acciones necesarias para avanzar con tu negocio, sentirte a gusto con él y disfrutar plenamente de tu día a día trabajando. Porque sin duda, querida emoworker, si has emprendido es porque quieres trabajar de otra forma, completamente distinta a la que nos ha inculcado este sistema tan obsoleto en el que vivimos.

Así que una vez más, si ves que hay que cambiar algo, no hagas siempre lo mismo.

Si quieres saber más sobre mi y estar al tanto de mis avances, te invito a conocerme en mi blog y a descargar los regalos que tengo preparados para ti. Cómo te he comentado a lo largo del post estoy en pleno proceso de rebranding y voy contándole a mis subscriptoras mis avances. Si te interesa observar mi proceso desde cerca, entonces te espero.

Mil gracias por leerme y miles de gracias a Amaya por dejarme entrar en tu casa virtual.

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12 Comentarios
  • Raquel
    Publicado a las 20:12h, 29 Abril Responder

    Valentina, cómo me ha gustado el post, es muy revelador, y creo que al final todos pasamos, en algún momento, por la necesidad de replantearnos las cosas, aunque te sientas cómoda con la situación. Yo creo que cómo los negocios son una parte más de nosotros mismos, están vivos, y por eso hay que replantearse muchas cosas.

    Yo no me identifico con ninguna de las señales que nos cuentas, y sin embargo si he visto que necesito ajustar mi web a mi situación de ahora, a mi realidad, a la evolución que ha experimentado no solo mi negocio sino también mis clientes y yo misma.

    Me ha encantado conocer de primera mano tu experiencia.

    Un abrazo para las dos, es un lujo que Amaya nos presente a personas tan interesantes.

    • Soy Emoworker
      Publicado a las 10:58h, 03 Mayo Responder

      ¡Hola Raquel!

      Los últimos post que tú has publicado, son otro ejemplo de cómo evolucionan los negocios y nos demandan estar atentos para avanzar.

      ¡Qué bueno saber que las personas que me acompañan os aportan valor, para mi todos son referentes claros!

      Un abrazo fuerte

      (Si estás leyendo este comentario y aún no conoces a Raquel, te recomiendo que entres en su blog y eches un vistazo a los últimos post publicados ¡seguro que van a aportar mucha información útil sobre la importancia del cambio y de los ajustes!)

    • Valentina
      Publicado a las 11:17h, 03 Mayo Responder

      Hola Raquel. Mil millones de gracias por tus palabras, de verdad. Me alegra saber que te ha gustado conocer mi experiencia 😉

      Es precisamente lo que comentas, cuando un negocio está hecho a la medida de una misma, es normal por no decir necesario que vaya evolucionando con nosotras. Lo importante es saberlo, estar atentas y avanzar sin tener miedo al cambio.

      Un fuerte abrazo 🙂

  • Cristina
    Publicado a las 07:35h, 29 Abril Responder

    Hola chicas,

    Valentina, estoy deseando ver tu rebranding. Yo también estoy en proceso y es que mi web no lleva ni un año publicada y ya veo muchas cosas que debo cambiar y ajustar. Es increíble lo diferente que puede ser la idea que te haces cuando estás planificando en tu cabeza cómo será tu negocio y la realidad que viene después cuando empiezas a andar.

    Las señales que mencionas son reveladoras, yo no me siento identificada con todas pero sí con algunas. Lo que es cierto es que todo está en constante cambio y no sirve tener un negocio estático.

    Un abrazo.

    • Soy Emoworker
      Publicado a las 10:52h, 03 Mayo Responder

      ¡Hola Cristina!

      Soy de la tuyas. Este mes mi web cumple su primer año y, más o menos desde octubre, supe que ya había cosas que tenía que revisar. Con calma, como a mi me gusta hacer las cosas, y con tiempo para escuchar a quienes me siguen, ya voy teniendo más claros los ajustes a realizar. De la ideación al día a día, las cosas cambian muchísimo.

      Como le decía a Conchi, en su comentario, afortunadamente los negocios evolucionan ¡es genial porque nos mantienen vivos y siempre con los ojos abiertos!

      Un abrazo

    • Valentina
      Publicado a las 11:23h, 03 Mayo Responder

      Hola Cris, que bien verte por aquí!

      Mi rebranding va viento en popa y estoy cada vez con las ideas más claras. Tengo muy poquito tiempo para dedicarle, por eso voy tan lenta. Pero sin duda avanzo y con mis objetivos bien marcados. Estoy con ganas de tenerlo listo para enseñar al mundo!!! 😀

      Lo que comentas es fundamental: la diferencia entre la idea que uno tiene en la cabeza y los hechos reales cuando nos ponemos manos a la obra. Por ello creo que es fundamental limitar el perfeccionismo paralizante, empezar a andar y ver que pasa por el camino. Mi primer año con valentinamusumeci.com ha sido un master en toda regla con todos los aprendizajes que he obtenido. Me alegra haberme lanzado y también me alegra haber “fracasado” para hacer los cambios y las reflexiones oportunas.

      Ánimo con tus cambios, hazlos paso a paso, con calma, como dice Amaya y sobretodo: disfruta del camino!

  • Conchi S.
    Publicado a las 13:12h, 26 Abril Responder

    Hola chicas,

    Me ha encantado el artículo y, sobre todo, la sinceridad con que Valentna ha compartido su experiencia y su historia. Y es que yo misma hace algunos meses, también pasé por ahí. Creo que muchos de los puntos los viví, pero sin duda el mayor aprendizaje de todo este proceso, es saber que en algún momento los volveré a pasar en mayor o menor medida, ya que un negocio unipersonal, como el que desarrollamos, al final está vivo y cambia con nosotras.

    Así que, como mensaje para todo el que se pueda sentir en este momento en alguno de estos puntos, me parece importante lo que comenta Valentina del miedo, ya que estamos muy acostumbrados a ver los cambios como algo trágico y creemos que hay que hacerlo todo bien a la primera. En cuestión de marca, éste es un proceso que lleva su tiempo y en el que hay que ir haciendo ajustes, sin apresurarse.

    Un saludo a ambas.

    • Soy Emoworker
      Publicado a las 10:41h, 03 Mayo Responder

      ¡Hola Conchi!

      Me ocurrió lo mismo cuando leí el post por primera vez. Me atrapó la sinceridad que transmite y estoy de acuerdo contigo, volveremos a esas sensaciones (u otras nuevas) en diferentes momentos. Nuestros negocios están vivos ¡afortunadamente! ¡Fuera miedos! Ajustar, ajustar y seguir ajustando…

      Un abrazo

    • Valentina
      Publicado a las 11:28h, 03 Mayo Responder

      Hola Conchi 😉
      Jeje, me alegra saber que te ha gustado mi enfoque basado en mi propia experiencia. Soy muy fan de contar las cosas de primera mano, porque creo que es la mejor forma de aprender, de las experiencias de los demás. Así que como soy de predicar con el ejemplo, así he planteado este artículo y en general todo mi trabajo.

      Me ha gustado mucho tu aportación, hay que abandonar el miedo, porque éste actúa de forma paralizante en nosotras. Efectivamente nuestros negocios unipersonales son nuestro reflejo, y tal como cambiamos nosotras cambian ellos. Así que hay que aceptar que en nuestro camino emprendedor vamos a tener que hacer siempre cambios y ajustes. Si no… vaya aburrimiento, ¿no?

      Un fuerte abrazo y mil gracias por tus palabras 🙂

  • Mónica Durán
    Publicado a las 19:17h, 25 Abril Responder

    Me gustó mucho el post, Valentina… y me siento identificada con muchas de las cosas que cuentas! Sobre todo en casos como el nuestro, creo que es mucho más difícil diseñar tu propia marca que diseñarle a un cliente.
    De todas formas, tanto si diseñas tu propia marca como si lo dejas en manos de otra persona, las señales de alarma que mencionas me parecen súper acertadas!

    • Soy Emoworker
      Publicado a las 10:38h, 03 Mayo Responder

      ¡Hola Mónica!

      Cada uno en su área, pero es muy común que ocurra lo que comentas. Somos capaces de crear las mejores estrategias, los mejores diseños para nuestros clientes pero, de repente, nos paralizamos y nos atacan un montón de inseguridades cuando se trata de hacer el trabajo para nuestros negocios. Lo peor es que posponemos y posponemos, y al final nunca vemos el momento de arrancar.

      Un abrazo

    • Valentina
      Publicado a las 11:39h, 03 Mayo Responder

      Hola Mónica,

      así es, nos parece mucho más fácil hacer este trabajo para nuestros clientes que para nosotras mismas. ¿Pero sabes por qué? Desde mi punto de vista, porque nos da miedo ahondar en nosotras, conocernos más, abandonar viejos malos hábitos y adquirir nuevos. Por esto, estoy disfrutando mucho de este proceso que estoy viviendo, porque me está permitiendo una introspección bastante profunda que realmente necesitaba. Conocerme más, adquirir más seguridad para saber decir que no en el momento adecuado está siendo para mi algo super importante.

      Así que si te sientes identificada con algunas de estas señales no dudes en parar y dedicarte este tiempo a ti misma. Saldrás renovada! 🙂

      Un fuerte abrazo

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